En poco tiempo se termina el año y nadie quiere saber nada con nada, en su defecto con nadie. Quizá es una sobrecarga de cosas. Pasar todo un año acumulando situaciones o cosas que decir, o evitando ciertas situaciones o decisiones a tomar logran que faltando un mes para terminar el año se junten y exploten. Nadie quiere decidir, ni pelear, ni ceder. Fin de año condiciona la mente humana al punto de que hay una saturación, frustraciones y decadencia en la cara de las personas.
Lo que se destaca es que cuando llega Navidad para algunos grupos familiares es una descarga de estas emociones acumuladas, o para otros una situacion para borrarlas definitivamente y disfrutar.
Sin duda año nuevo es lo mas melancólico para nuestra sociedad, no es poco común que "El Tio" se ponga en pedo y agreda verbalmente a uno de nuestros familiares y después lo abrace con palabras dulces y olor a vino.
Sea cual fuera la situación, fin de año es sinónimo de grandes peleas o grandes reconciliaciones, por mi parte no soy extrema en ninguna de las dos. Mi postura a fin de año es muy pensante y suelo dejar a un lado los sentimientos y tomar decisiones en frio, sera por mi capacidad de llevarme miles de materias, o por que yo lo llevo de otra manera. Sin embargo las cosas no vienen mal, y aunque deteste las fiestas este año es especial, este año cierro una etapa y eso es interesante, que se yo.
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