Hoy estaba en la cama de mis papas viendo la tele, después de pensar muchas cosas (demasiadas). Estaba tranquila mirando un programa de Nat Geo, hasta que haciendo zapping encontré una película de Disney, la de chica fea que es normal y se entera que es princesa la ponen hermosa y se queda bailando el vals con el chico vestido de traje que solo la quiere a ella, se podría decir que me encontré con una "típica película de disney". No había nada muy lindo en la tele ni muy interesante, así que apoye la cabeza en la almohada y me quede mirando a la princesa.
Era una imagen muy de mi infancia, tirada en la cama de mis papas mirando una película de Disney, cosa que no suelo hacer mucho, aveces.
Suelo mirar programas de asesinatos, abogacia, medicina, en fin, esos programas que cuando eras una nena pasabas de largo, no los registrabas, esos que tu tío se quedaba viendo y rogabas que cambie por que no entendías como podía mirarlos, programas de la vida real.
Cuando estoy en una situación de pensante como la de hoy me doy cuenta que caigo siempre en lo mismo. No me gusta enfrentar la realidad. Mas allá de que yo no quiero el final que tienen las películas de Disney ni sus tramas, me guio en la idea de la perfecta sonrisa de la protagonista cuando termina la película. Cuando tengo que pensar seriamente algo decido tirarme a la cama de mis papas y ponerme en la piel de la princesa de Disney por un rato, jugar a ser chiquita, cuando nada te lastima mas que caerte jugando a la mancha.
Tirarme en la cama de mis viejos a ver cosas infantiles para no pensar, o mirar programas de la vida real para pensar, los problemas elijo muchas veces vivirlos como una película de Disney.. ¿Esta mal? Si.
martes, 21 de diciembre de 2010
viernes, 17 de diciembre de 2010
Circulo vicioso.
A nadie le gusta salir sorteado a la hora que te rompan el corazón. A nadie tampoco le gusta perder a la mancha cuando es chico. Pero hay cosas que son inevitables, como salir a bailar con amigos y bailar.
Ella no estaba exeptuada en la regla de los "nadie". Especialmente en el momento de vivir un mundo de fantasias que por su puesto se vio interferido por una persona que no la dejo completar su felicidad.
El día que ella sintió el mundo perfecto se le dio vuelta la mente. Luego de un viaje largo el llego a ser un desconocido. Nadie quería verlo, el había cambiado. Nadie quería verla a ella, ella también había cambiado.
Luego de alejarse de tantas personas y renovar ambiente se alejaron para siempre.
Aquellas vueltas de la vida como cuando te cruzas a alguien que necesitabas luego de mucho tiempo, o cuando "esa canción" suena en la radio "ese día", en una caminata por la escencia de su ser lo encontró, y luego de charlas acerca del espiral de la vida hablaron como dos extraños y se conocieron nuevamente.
Si habían cambiado.
Si, ya no eran los mismos que antes.
Si, sus cambios se complementaron perfectamente, si, se unieron nuevamente.
Si, ella volvió a su arco iris.
Ella no estaba exeptuada en la regla de los "nadie". Especialmente en el momento de vivir un mundo de fantasias que por su puesto se vio interferido por una persona que no la dejo completar su felicidad.
El día que ella sintió el mundo perfecto se le dio vuelta la mente. Luego de un viaje largo el llego a ser un desconocido. Nadie quería verlo, el había cambiado. Nadie quería verla a ella, ella también había cambiado.
Luego de alejarse de tantas personas y renovar ambiente se alejaron para siempre.
Aquellas vueltas de la vida como cuando te cruzas a alguien que necesitabas luego de mucho tiempo, o cuando "esa canción" suena en la radio "ese día", en una caminata por la escencia de su ser lo encontró, y luego de charlas acerca del espiral de la vida hablaron como dos extraños y se conocieron nuevamente.
Si habían cambiado.
Si, ya no eran los mismos que antes.
Si, sus cambios se complementaron perfectamente, si, se unieron nuevamente.
Si, ella volvió a su arco iris.