La histeria femenina es un tema que solemos vivir desde que nacemos. Desde chicas somos las primeras en querer la mochila carrito que tenia nuestra compañerita en el jardin por que no la tenia nadie, pero cuando creces y ves que la tienen mas nenas ahi es cuando queres volver a tu antigua mochila.
Asi es como transitamos los caminos de esta vida queriendo lo que no tenemos, pero es imposible vivir asi siempre. Cuando extrañamos la mochila sin carrito pensamos lo lindo que era llevarla en nuestra espalda, sin tener que forzar el brazo para llevarla, ni soportar los baches de las calles que hacen terremotos en nuestro cuerpo, pero cuando no tenemos la carrito pensamos lo lindo que seria no llevar el peso en la espalda, lo denso que es el dolor de llevar 3 libros, sabiendo que con la carrito podriamos llevar 5 sin sufrir dolores y tambien podemos jugar a la carrera de mochilas en el colegio a la entrada y ganarle a esa compañera que no nos caia para nada bien.
Pero cuando eramos chicas era todo mas simple, mama nos cambiaba la mochila, o nos enseñaba que era lo bueno de usar cada mochila y que era lo malo, nos aconsejaba y ahi teniamos las ideas claras... pero hoy no tenemos 5 años, hoy el problema no es la mochila, es algo mucho mas importante, no podemos cambiarlo asi como asi ni buscar a mama para que nos cuente los pro y los contras, hoy jugamos con una persona, con alguien que mas alla de que critiquemos, tiene sentimientos.
Hoy es cuestion de pensar, y pensar mucho. ¿Como superamos el dolor de espalda de nuestra mochila originaria? Pero al mismo tiempo.. ¿Como privarnos de disfrutar de la dicha de no sufrir baches que nos detengan en el camino?, no es una cuestion simple, pero en mi opinion lo correcto es lo que mas disfrutamos, si con nuestra mochila nos sentimos comodas y admiramos su contextura y su forma, es hora de plantearse que tenemos que sufrir el peso en la espalda, aprender a llevarlo, quiza sacando mas libros (puedo vivir con menos libros), sacando el peso, o haciendonos mas fuertes cada dia, como para poder llevarla con nosotras. Cuando la veamos todos los dias arriba de nuestra cama, en el piso, en la cocina, es cuestion de no aburrirse de verla, sino pensar que ella es la que esta con vos siempre, la que soporta tu peso tambien, por que no solo tu espalda sufre, ella tambien se descose cada dia un poco mas, y que la cosa no es individual, es de a dos, y eso no es nada horrendo, saliendo de una metafora, podemos vivir con ellos, viendolos siempre, mientras que sepamos que ellos son los que elegimos, que el se descose cada dia un poco mas, al igual que yo vivo con la espalda cada dia mas cansada, pero aprendemos a llevarlo, juntos.
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